miércoles, 5 de octubre de 2011

DECÁ-LOCO Paola Cabaña


EL DECÁ-LOCO
Consejos prácticos para un estudiante
(que se quiere recibir, pero no ser un profesional mediocre)




Por Paola Cabaña y Juan José Carbajales (*)


En su majestuosa canción Aprendizaje, un joven e irreverente Charly García se quejaba de la actitud de sus profesores: "(…) Y tuve muchos maestros de qué aprender / solo conocían su ciencia y el deber / nadie se animó a decir una verdad / siempre el miedo fue tonto. (…)". Es precisamente eso, atreverse a transmitir una "verdad" (aún con toda la matización epistemológica que este concepto exige), lo que nos motivó a escribir este decálogo de consejos pragmáticos para los alumnos universitarios.-



Más de diez años de docencia universitaria nos llevó a preguntarnos sobre los fundamentos y métodos de enseñanza, así como la responsabilidad de los profesores de la universidad (pública)[1].-



Así, fuimos convenciéndonos de que podía ser útil reflejar las ricas vivencias adquiridas a lo largo de todas esas cursadas, a fin de dejar al menos algunas pautas que pudieran servir de guía a aquéllos alumnos (la mayoría) que no se conforman con recibir su título de grado, sino que – además – pretenden ser excelentes profesionales, no uno más del montón.-



La idea rectora es animarse a dar el salto, salirse del libreto y exponer la propia historia personal, abrirse a los alumnos para trasmitirles no sólo ciencia sino también experiencia.-



Es por ello que, a modo de humilde aporte al necesario debate sobre cómo aunar el deber (profesión) y la pasión (vocación), hemos elaborado el siguiente decálogo, escrito a modo de consejos directos para este tipo de estudiantes.-



Diez consejos locos para el alumno universitario (tan locos como la sabiduría misma):



1.Construí la finalidad: toda carrera tiene una meta, no pierdas de vista, nunca, cuál es la finalidad que pretendes darle a tu carrera profesional, el difícil "para qué" estudias. Advertí que existen diferentes caminos a recorrer (o, antes, a construir), que derivarán en disímiles trayectorias, todas ellas valiosas.-



2. No pares: el tiempo no para, así que no te relajes, no pierdas el tiempo, no abandones materias (por más aburrido o autoritario que te parezca el profesor), esto es, resistí aunque al inicio de la materia/carrera todo te parezca más complicado que placentero, en razón de que al final seguramente te surgirá el apuro por recibirte y será imposible volver atrás a recuperar lo malgastado. Por ejemplo, lee y estudia ahora que sos, precisamente, un estudiante, en tanto luego, cuando ya seas graduado, no habrá tiempo todo te será más caro y costoso.-



3.Busca la excelencia: si entiendes que "la grandeza del mañana se construye hoy", no pelees por concesiones que te faciliten la cursada –por más que la tentación generacional o corporativa sea grande –, puesto que ello deprimirá, a la larga, el valor y el prestigio del título que quieres obtener. Cursa con los "capos", esto es, con los titulares de Cátedra que ya tienen una maduración y trayectoria dignos de ser aprovechados; vincúlate con ellos y anímate incluso a desafiarlos con señalamientos críticos (aunque no lo creas, te valorarán por esta actitud irreverente, típica de un "saboteador").-



4.Aprovecha la "impunidad" del estudiante: es un permiso tácito que se le otorga a quien se está formando. Pregunta, habla en clase, expresa tus ideas propias. Enamórate del estudio, de la carrera, de la discusión intelectual. Bucea en las raíces históricas; vuela con los fundamentos filosóficos. Y haz contactos con tus compañeros y profesores, puesto que, entre otros beneficios, puede radicar ahí el trampolín para el inicio de la vida laboral.-



5.Equivócate en clase: no tengas miedo al posible error, no le esquives el bulto a dar tu opinión aunque no estés seguro en la respuesta, y a pesar de que en ello puedas perder momentáneamente tu racional humanidad y te imputen que sos "un perro", que decís "burradas" o, simplemente, que quedes como "un animal". Asumí que de los tropiezos se aprende (y sus lecciones te quedarán grabadas de forma indeleble), incluso de los yerros cometidos durante un examen.-



6.Lúcete urbi et orbi: exprimí al máximo la enseñanzas en el aula pero no te olvides de todo lo que te puede brindar la Universidad ; intenta ser un "potencialista", diversifica tus desempeños, áreas y actitudes; complementa intereses y vocaciones. Aprovecha toda la densidad de la oferta académica de la facultad: anda a charlas, comprométete en ayudantías, ilumínate en grupos de investigación, divertirte en cursos de extensión, métete en agrupaciones políticas, descifra idiomas, paga el derecho de piso en pasantías, intenta publicaciones académicas y mediáticas, anímate a intercambios en el exterior con becas y concursos. En fin, experimenta de lo lindo, que nunca sabrás, de antemano, en qué conferencia encontrarás tu vocación o, de última, la certeza de que no era esa "tu" orientación.-



7.Acepta el reto: ten iniciativa y ponle el cuerpo a los desafíos que brindan las cátedras, por incomodantes que parezcan: escribí ensayos personales, hace entrevistas a personalidades referentes, asistí a congresos y jornadas, disfrázate y teatraliza alguna temática en grupo, compone, dibuja, sé innovador, original, hace locuras y no temas al ridículo.-



8.Esfuérzate hoy para el largo plazo: haz el futuro desde hoy, trae el mañana a tu vida cotidiana; cada paso tuyo cuenta, cada hora de estudio suma. Maximiza la acumulación de acciones positivas que te acerque –lentamente pero a paso firme – a tu finalidad, por lejos que ésta quede. Avanza en esa dirección aunque no estés seguro del trayecto, el faro que ilumina tu meta te llevará, a la larga, a buen puerto.-



9. Agrándate: no dejes que te hagan creer que no podes, que no te da la cabeza, que para eso te falta mucho, que primero te tienes que recibir (y después el postgrado, la maestría, el doctorado…). No lo hagas con soberbia, pero sí con autoestima y fé en tu potencial, en tus ideas y valores; estate seguro que nadie te irá a buscar por decir o hacer lo "políticamente correcto".-



10.¿Una fórmula mágica?: lamentablemente no la hay, para qué te vamos a mentir. Pero sí convéncete de que el único punto en común que tienen las múltiples maneras (probadas) de encarar una carrera es pasarse – discúlpanos lo gráfico de la expresión "horas de c...en silla": sentado, con el libro, los apuntes y el diccionario a mano, tal vez un mate, musiquita de fondo, y mucha pero mucha atención. Ya sabes, dedícale tiempo y concentración, no hay otra. ¡Y pasión!



Es cierto que dar consejos suena presumido. Pero no lo es menos el hecho de que, al fin de cuentas, la docencia como vocación es un acto de amor. Y la universidad (pública), un volcán de futuros decisores. Advertirlo a tiempo, cuando uno está haciendo sus primeros pasos en la formación académica, puede ser invalorable. Vaya este decálogo para quienes deseen intentar el desafío de la excelencia.-











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(*)Los autores son docentes de filosofía del derecho en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Información de contacto: jjc_13@hotmail.com

[1] Para ahondar en los fundamentos e instrumentos de este enfoque pedagógico, ver Carbajales, Juan José, "Técnicas de la docencia universitaria", en Revista Academia del Departamento de Publicaciones de la Facultad de Derecho (UBA), Rubinzal-Culzoni Editores, Buenos Aires, año 8, número 15, 2010, págs. 179 a 194.




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